Entradas etiquetadas con hielo
Nieve y conducción
15 dic
Aquí os dejamos varios consejos muy a tener en cuenta cuando la nieve nos pille y sobre todo si no tenemos mucha experiencia.
Por ello los primero es que debemos ser conscientes de nuestros propios límites y de los demás conductores, por lo que es muy importante que nos concentremos en todo lo que nos rodea.
Otro de los puntos a tener muy en cuenta es no hacer movimientos bruscos, evitando los acelerones (tienen que ser progresivos) y los frenazos bruscos, ya que en nieve o hielo la mayoría de los siniestros son provocados por las pérdidas de control sobre el vehículo, para ello debemos llevar velocidades largas, ya que es estos casos no es necesaria potencia para salir. Además, para evitar riesgo de patinar en la subida, debemos utilizar una combinación de velocidades superior a la que utilizaríamos en seco.
También debemos ser muy cuidadosos con mantener la máxima distancia posible con el vehículo que preceda evitando así alcanzarle. Por ello, debemos anticipar la frenada evaluando la distancia necesaria para nuestro vehículo y utilizando alternativamente el freno de motor y el pedal del freno.
La frenada debe ser progresiva evitando de este modo que se bloqueen las ruedas, ya que esto provocaría un deslizamiento y la consiguiente pérdida de control del coche. En caso de que esto nos llegara a pasar debemos soltar el pedal del freno para recuperar la adherencia, frenar de nuevo de manera progresiva y utilizando al mismo tiempo el freno de motor. Por ello, para disminuir el riesgo de bloqueo de las ruedas en bajada, debemos utilizar una combinación de velocidades inferior a la que usaríamos en seco. Por lo que, antes de enfrentarnos a una dificultad (curva importante, aminoramiento de la velocidad) anticipe la frenada para que sea lo más progresiva posible, utilizando el freno de motor.

Otro de los momentos en los que debemos tener cuidado es el arranque ya que debemos evitar que el coche patine, por lo que debemos acelerar de un modo paulatino. Pero si al final las ruedas patinan, debemos utilizar una velocidad superior para disminuir la fuerza aplicada a las ruedas y arrastrar el vehículo de manera satisfactoria.
Por último, antes de introducirnos en una curva debemos limitar la velocidad, teniendo especial cuidado en que la reducción de velocidad se realice en línea recta. Para dar la curva, la acción sobre el volante ha de ser flexible y constante, para que el neumático no pierda el contacto y evitar que no responda. Una vez dentro de la curva, debemos mantener una velocidad lenta y regular, para no perder el equilibrio. Por lo que, si la parte delantera ya no dirige el vehículo, hay que tratar de recuperar la adherencia, para recuperarla tenemos que reducir la velocidad levantando el pie del acelerador y si fuese si fuese necesario, pisaremos el pedal del freno ligeramente sin bloquear las ruedas para que en el momento en cual el vehículo vuelva a tener tracción delantera, aceleraremos para recobrar el equilibrio.
¿Hartos de rascar hielo?
26 nov
Dado que el invierno está a la vuelta de la esquina, hoy os queremos dejar unos consejos muy prácticos para evitar o al menos mitigar los desagradables efectos que la intensa bajada de temperaturas produce en nuestros vehículos, dado que en ésta época es muy frecuente que por las mañanas nos encontremos con nuestros coches cubiertos de rocío, escarcha, o hielo. Lo cierto es que es un horror ir con las habituales prisas y tener que perder un tiempo precioso en limpiar los cristales con un frío helador y encima que esto nos suponga que lleguemos tarde al trabajo con frecuencia. Para ello os vamos a dejar varios consejos para solucionar esta incómoda situación con mayor o menor éxito, ya que todo depende de multitud de factores.
El primero de nuestros consejos para limpiar el hielo en nuestro coche helado es, limpiar el cristal del coche cuando esté helado y no tenemos un rascador específico para limpiarlo, podemos usar una caja de un CD o una tarjeta de plástico. Esto no es que sea un mal sistema, pero es extremadamente lento, además de correr el riesgo de podemos dañar la tarjeta o la caja del CD, además de experimentar una leve congelación de nuestra mano, lo cual es doloroso durante unos minutos, (siempre que no contemos con unos buenos guantes aislantes en el coche). Aunque sin duda uno de los mejores sistemas es usar un raspador de hielo, diseñado a tal efecto. Sus ventajas son su gran superficie de raspado y comodidad de uso, además de permitir quitar el hielo de forma rápida.

Vayamos a métodos alternativos de más de andar por casa, pero que como casi todo, estos también tienen sus ventajas e inconvenientes. Uno de ellos consiste en que vertamos un poco de alcohol o lavavajillas (de los convencionales) en el depósito de los limpiaparabrisas, ya que estos impiden que se congele el agua, los cual evita su dilatación (el agua congelada aumenta su volumen), protegiendo de este modo el deterioro de estos conductos, además de que obtendremos resultados bastante satisfactorios sobre el hilo, ya que ambos productos tiene sus temperatura de congelación por debajo de los 0ºC, además el alcohol podemos utilizarlo directamente sobre el hielo ayudando a que se descongele antes y en caso de bajadas muy agresivas en las cuales las gomas de las puertas se queda adheridas a la carrocería lo debemos introducir directamente sobre la ranura de estas.
Otro método casero, es la patata, si habéis leído bien, esto consiste en que por las noches frotemos los cristales con rodajas de este tubérculo ya que su fécula (el jugo) evita que el hielo se adhiera al cristal y lo podamos quitar de un modo muchísimo más fácil con los limpiaparabrisas, incluso por los interiores si queremos evitar el vaho. Este método tiene una gran eficacia pero lo malo son los residuos que deja, que no son muy agradables.
Uno de los métodos más baratos consiste en colocar un cartón sobre el cristal, el cual debemos sujetar con los limpiaparabrisas. Cuando lo retiremos por la mañana, al coger el coche. No tendremos apenas un poco de hielo en los bordes el cual será de fácil eliminación. El cartón va al reciclado de papel o al maletero y nosotros podremos conducir con total seguridad. Otro método muy asequible para cualquiera, rápido y cómodo es hacernos con un pulverizador el en cual pondremos agua caliente y sal (en gran cantidad) y lo esparzamos por el cristal, lo malo es que es muy probable que se nos olvide hacerlo, y que la sal no es muy buena para la pintura del coche por lo que tendremos que tener cuidado con ello.
Otro método de menos fiabilidad, pero muy practico (en la medida que esto pueda ser posible), es aparcar al coche de modo que la luna quede pegada a un edificio, esto resguardará nuestro vehículo y hará que no se hiele o que tenga menos cantidad. También podemos retirar lo indispensable, arrancar el coche, bajar las ventanillas y conducir durante un momento de este modo veréis como el cristal se limpia solo, aunque pasaremos un poco de frío.
Cualquiera de estos métodos es mejor que directamente encender el motor y la calefacción a tope, esperando al ralentí a que el hielo se despeje, estaremos gastando mucho combustible y perderemos mucho tiempo. Por último, como ninguno de estos métodos es mucho mejor que el resto, creemos que lo más razonable es que combinemos varias de estas propuestas para que ganemos tiempo y nos evitemos el tener que pasar tanto frío por las mañanas.
Esperamos que os hallan servido estos consejos, mucha suerte a todos.